¿Cómo era la arquitectura en Al Andalus?

¿Cómo era la arquitectura en Al Andalus?

Arquitectura marroquí

Muchas de las huellas de al-Andalus siguen vivas y han pasado a formar parte de nuestro entorno. Una de las más evidentes y tangibles es la herencia arquitectónica. En muchas de nuestras ciudades y pueblos, además del urbanismo, aún podemos admirar muchos edificios que se levantaron entre los siglos VIII y XV, durante la época de al-Andalus, y que nos ofrecen una valiosa información sobre la cultura en la que fueron creados. Las técnicas de construcción, los materiales, la decoración, el urbanismo… nos dan pistas para entender ese momento de nuestra historia.

Son muchos los ejemplos de esta arquitectura que aún podemos contemplar en la actualidad y que datan de todas las épocas de al-Andalus (omeya, taifa, almorávide, almohade, nazarí…) y pertenecen a muy diversos ámbitos (doméstico, áulico, religioso, defensivo, urbano, comercial…). Todos estos elementos siguen fascinando y atrayendo nuestra atención, como lo han hecho a lo largo del tiempo, empezando por los posteriores habitantes cristianos que los conservaron y mantuvieron en muchos casos, hasta los viajeros románticos, y por supuesto, nosotros mismos.

Arquitectura mameluca

Será en Al-Andalus, y concretamente en Córdoba, donde cristalice por primera vez lo que podríamos considerar una arquitectura propia del Islam. La vertiginosa expansión de la religión de Mahoma, en dos continentes en muy poco tiempo1 no propició la sedimentación necesaria para que se manifestara una arquitectura propia de la civilización2 que se estaba creando.

El origen de la arquitectura andalusí-magrebí puede datarse en el año 786, cuando se inicia la construcción de la Mezquita de Córdoba, siendo ésta el foco de su influencia política y cultural en la Península Ibérica y también en el norte del Magreb hasta la abolición del Califato en 1031.

Entre los siglos VIII y X se desarrolló en la Península Ibérica un proceso de síntesis que, a partir de elementos e influencias de muy diversa procedencia, daría lugar a una nueva arquitectura que tendría una enorme influencia en la posterior arquitectura española3 y su proyección en América, y en la arquitectura de los países musulmanes.

Arquitectura moderna andaluza

La cantidad de inmuebles históricos en Andalucía es múltiple. La arquitectura andaluza está definida por el legado romano e islámico, que se remonta al 218 a.C. y al 711 d.C. Estas culturas han dejado su huella a través de techos abovedados, patios empedrados, azulejos pintados, elementos de agua y muros de piedra centenarios. Hoy en día siguen mostrando la fama y la gloria en joyas arquitectónicas. Nuestro amor por la arquitectura tradicional de Andalucía ha crecido en los últimos años.    Los cortijos tradicionales españoles nos robaron el corazón. Hoy nos complace compartir con usted nuestra pasión y los artículos destacados de nuestra cartera.

La obra maestra de la arquitectura, la Alhambra, es conocida en todo el mundo. Sin embargo, España cuenta con muchos edificios históricos ocultos que sientan las bases de su arquitectura tradicional. Un cortijo es el nombre español de una casa de campo tradicional. Normalmente, los cortijos se construían en el sur de España y se utilizaban principalmente para las prácticas agrícolas.    Estratégicamente, se construían en zonas protegidas. No demasiado cerca del río para evitar inundaciones y no demasiado alto en la montaña para estar protegidos del viento y la lluvia. Y siempre lo suficientemente céntricos y altos como para dominar el terreno. Lo esencial para los cortijos andaluces es disponer de agua suficiente para el funcionamiento de la finca. Tanto para el cultivo como para los animales. O bien se dispone de un pozo, o bien se tiene acceso a grandes depósitos de agua de ríos o lagos.

Arquitectura islámica

El edificio más importante de la España islámica y de otros centros de la civilización musulmana es la mezquita (llamada en árabe masjid), una casa de culto. Las mezquitas están casi completamente vacías por dentro, sin asientos ni altares. El espacio vacío es una superficie para la decoración y la expresión de la forma.

Todas las mezquitas siguen el modelo de la mezquita del Profeta en Madinat al Nabi (una ciudad cercana a La Meca, en la actual Arabia Saudí). Era un sencillo edificio rectangular con un mihrab, o nicho de oración, para indicar la dirección a la que había que mirar durante el culto. Tenía columnas hechas con troncos de palmera datilera y un techo de paja sostenido por troncos de palmera. La persona que llamaba a la oración, el almuédano, se subía al techo para poder ser escuchado en los alrededores de la mezquita.

Prácticamente todas las demás mezquitas tienen estas mismas características: una sala de oración, un mihrab y un minarete, una torre a la que sube el almuédano para proyectar su voz en la llamada a la oración. Sin embargo, más allá de estas características comunes, las mezquitas son tan variadas como las tierras y los musulmanes que viven en el mundo.