¿Cómo pescaban los guanches?

Adn de los guanches

Las Islas Canarias (/kəˈnɛəri/; español: Canarias, pronunciado [kaˈnaɾjas]), también conocidas informalmente como Canarias, son una región y un archipiélago español en el Océano Atlántico, en la Macaronesia. En su punto más cercano al continente africano, están a 100 kilómetros (62 millas) al oeste de Marruecos. Son la más meridional de las comunidades autónomas de España. Las islas tienen una población de 2,15 millones de personas y son una de las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea[4][5].

En 2019, Canarias tenía una población de 2.153.389 habitantes,[2] con una densidad de 287,39 habitantes por km2, lo que la convierte en la octava comunidad autónoma más poblada de España. La población se concentra mayoritariamente en las dos islas capitalinas: alrededor del 43% en la isla de Tenerife y el 40% en la isla de Gran Canaria.

En 1927, la provincia de Canarias se dividió en dos provincias. En 1982 se creó la Comunidad Autónoma de Canarias. Las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria son, conjuntamente, la capital de las islas[13][14] Estas ciudades son también, respectivamente, las capitales de las provincias de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas. Las Palmas de Gran Canaria es la mayor ciudad de Canarias desde 1768, salvo un breve periodo en la década de 1910[15] Entre la división territorial de España de 1833 y 1927, Santa Cruz de Tenerife fue la única capital de Canarias. En 1927 se ordenó por decreto que la capitalidad de Canarias se repartiera entre dos ciudades, disposición que se mantiene en la actualidad[16][17] La tercera ciudad más grande de Canarias es San Cristóbal de La Laguna (Patrimonio de la Humanidad), en Tenerife[18][19][20] Esta ciudad es también la sede del Consejo Consultivo de Canarias, que es el órgano consultivo supremo de Canarias[21].

¿Queda algún guanche

La lengua de los guanches era el tamazight insular, un grupo de lenguas extintas derivadas de las lenguas bereberes o imazighen. Debido al aislamiento de las islas y a que los guanches desconocían el arte de la navegación, estas lenguas sólo podían ser entendidas por los habitantes de las islas vecinas. El alfabeto transcrito era el tifinagh, que presumiblemente tiene un origen púnico. Otro medio de comunicación en la abrupta orografía insular era el silbido. Existe un verdadero lenguaje silbante que se utilizaba para “mantener una conversación a larga distancia” sobre los profundos barrancos. En la actualidad, este lenguaje se ha perdido en todas las islas excepto en La Gomera, donde el silbo gomero es Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad desde 2009 (Fig. 3; http://www.tagaragunche.com/areas/2/gomera.php?mod=new&pag=18&idnew=2173&listN=2).

Childs Nerv Syst 26, 1131-1134 (2010). https://doi.org/10.1007/s00381-010-1188-9Download citationShare this articleAnyone you share the following link with will be able to read this content:Get shareable linkSorry, a shareable link is not currently available for this article.Copy to clipboard

Aspecto de los guanches

Según los datos arqueológicos, la antigua colonización de las Islas Canarias se inició a principios del I milenio a.C., por parte de poblaciones imazighen. Esta colonización propició la introducción en el Archipiélago Canario de las inscripciones líbico-bereberes, entre otros elementos culturales procedentes del mundo amazigh norteafricano. En las siguientes páginas analizamos la antigua colonización de las Islas Canarias a la luz del estudio de las inscripciones líbico-bereberes, las escrituras canarias latinas y la cultura material indígena.

3 Para los siglos XVII y XVIII, el árabe había llegado a predominar en Túnez y Argelia, aunque en Marruecos la mayoría de la población seguía viviendo dentro de los marcos tribales de habla amazigh. 4No fue hasta el siglo XIX cuando Europa volvió al Magreb en pleno triunfo, inaugurando otra ola de integración en el sistema económico mundial a través del “imperialismo” (Maddy-Weitzman, 2006).

5La cultura autóctona canaria sólo puede explicarse por una etnogénesis continental-africana inseparable de la cultura de ciertas etnias amazigh que vivieron hace aproximadamente 3.000 años. La cultura desarrollada en el Archipiélago Canario por las sociedades Imazighen estuvo claramente influenciada por el aislamiento insular y la adaptación al medio ambiente insular en condiciones que suponían estar prácticamente aislados del contacto con el continente africano y otras etnias amazigh.

Población negra de las Islas Canarias

Los pobladores originales de Canarias se llamaban guanches. La mayoría de los expertos coinciden en que los guanches llegaron a las Islas Canarias desde África en el siglo I o II antes de Cristo. Estos primeros habitantes de Tenerife y del resto de las Islas Canarias vivían en cuevas y para ellos era un lugar ideal para alojarse, ya que les mantenía frescos en verano y calientes en invierno. Los guanches también tenían conocimientos sobre simbología geométrica y realizaban el embalsamamiento y la momificación de sus muertos, además de perforar los cráneos de los vivos. Puede encontrar más información en nuestro blog sobre las momias y pirámides de Tenerife.

Todavía se desconoce cómo llegaron los primeros habitantes de Tenerife a la isla, ya que no se han encontrado pruebas que expliquen cómo los guanches cruzaron el océano desde África. Aunque existe la teoría de que los guanches escaparon de los piratas o fueron exiliados por su propio pueblo y fueron abandonados o varados en las Islas Canarias.

Las investigaciones indican que los guanches eran muy altos, normalmente entre 175 y 188 cm, y que tenían una piel rosada y brillante, con el pelo principalmente rubio y los ojos azules. El hecho de que vivieran la mayor parte del tiempo al aire libre y en cuevas hizo que los guanches fueran físicamente muy fuertes. Los primeros habitantes de las Islas Canarias eran considerados muy valientes, inteligentes, dignos, amables y modestos. A los guanches les gustaba especialmente cantar y bailar, y disfrutaban con el juego y los concursos. Sin embargo, también eran conocidos por su calidez y su profundo respeto y amor por sus familias.