¿Cómo se llama la vestimenta de los mazahuas?

¿Cómo se llama la vestimenta de los mazahuas?

Palabras mazahuas

¿Recuerdas la primera vez que viste una muñeca tradicional mexicana? Es difícil no reconocerlas, hay una gran variedad de muñecas de trapo en México, pero sin duda las más famosas son la muñeca María, la muñeca Donxu y la muñeca Lele. Son inconfundibles con sus vestidos tradicionales y sus trenzas con cintas de colores. Estas hermosas muñecas están llenas de historia y tradición de la cultura indígena de México.

En cualquiera de los mercados, calles y plazas turísticas del país, encontrará a las mujeres indígenas otomíes y mazahuas encargadas de elaborar esta hermosa artesanía. Ellas emigraron en los años 70 a la capital del país en busca de mejores oportunidades, dando así a conocer su principal actividad artesanal que es la elaboración de textiles como fajas, morrales, rebozos, faldas y muñecas.

Estos grupos indígenas permanecen en el centro de México, en los estados de Hidalgo, Querétaro, Estado de México, Guanajuato, Michoacán, Puebla y Veracruz. En 2018 la muñeca artesanal de Amealco fue declarada Patrimonio Cultural del Estado de Querétaro junto con la Donxu, originaria de San Ildefonso Tultepec, y la Lele, originaria de Santiago Mexquititlán.

Falda Chincuete

En México, las historias no tienen fin y es maravilloso adentrarse en nuestra cultura a través de las artesanías, la comida típica, los paisajes y hasta los juguetes tradicionales. De estos últimos, hay una colorida variedad que entretiene a chicos y grandes, como la lotería, el trompo y muchos más.

Si visitas los mercados o las plazas turísticas de México seguramente encontrarás esta muñeca de trapo con cintas de colores, telas típicas, una expresión muy amigable y de todos los tamaños, las “Marías” o muñecas de Amealco son una gran representación de su comunidad indígena de origen.

Fueron creadas en la época de la Nueva España, cuando se exportaban las muñecas de porcelana -que tenían un mayor costo de producción-. En esa época, las comunidades mazahua y otomí ubicadas en el centro del país en el Estado de México, Querétaro, Guanajuato y Michoacán principalmente, comenzaron a diseñar estas muñecas como un homenaje a las mujeres de esta región.

El cabello es trenzado con listones y el vestido con telas tradicionales y artesanales, las “Marías” son 100% hechas a mano y esa tradición se conserva hasta nuestros días. Aunque las primeras muñecas estaban hechas de barro, palma y maíz, hoy en día cada elemento sigue siendo una artesanía digna de admiración.

Pronunciación de Mazahua

Las muñecas de trapo mexicanas más conocidas son aquellas cuyo origen se remonta a la Ciudad de México con la creación de un taller “Centro de Capacitación Mazahua”, con la intención de mejorar las oportunidades de ingreso de los mazahuas-otomíes tras su migración a las grandes ciudades, en busca de un mejor futuro. En Querétaro, se les ha llamado “Marías” y han registrado una patente para la muñeca como un intento de aumentar el turismo. Esta acción ha sido criticada por algunas personas porque podría percibirse como un intento de apropiarse culturalmente de una artesanía que pertenece al pueblo mazahua-otomí.

Sin embargo, la fabricación de las muñecas no se limita a Amealco. Debido a su popularidad, su fabricación, ya sea de manera artesanal o con métodos más industriales, se expandió a otras partes de Querétaro, a Guanajuato (especialmente entre las poblaciones otomíes de ese estado) y luego a otros estados[6]. Esta expansión ha llevado a variaciones en la vestimenta de las muñecas y a veces en su apariencia, como el tono de la piel[6][5].

Las muñecas más auténticas se elaboran a mano y/o con máquina de coser en casas o pequeños talleres, principalmente por mujeres, pero a veces participan hombres y niños[5][6] La mayoría de los materiales son de fabricación comercial, como telas y botones, pero el relleno más tradicional es una fibra local llamada guata. [1] Aunque la versión adornada con listón y cara ancha es por mucho la más popular, han surgido otras variantes como las muñecas que representan a Frida Kahlo y las que están hechas con materiales más ecológicos.[9][6] En 2014, el estado de Querétaro presentó un trámite para buscar la “denominación de origen” de las muñecas para que sólo fueran auténticas las hechas en el sur de Querétaro, pero esto fue negado, principalmente porque las muñecas están hechas principalmente con materiales no locales.[2][10][6]

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El concepto de ropa lenta – ropa artesanal hecha a mano – ha sido una realidad para la mayor parte del mundo hasta hace muy poco. Los productos comerciales no estaban disponibles o eran demasiado caros para que la gente de los países en desarrollo pudiera comprarlos, así que lo normal era fabricar tus propias prendas con la tela que habías tejido o, incluso más atrás, con la piel de animal que habías raspado y curado.

¿Se ha convertido ahora en una palabra de moda porque hemos tomado conciencia de la realidad de los talleres de explotación en Asia, que emplean sobre todo a mujeres, que trabajan muchas horas en condiciones miserables para que se les pague muy poco por pieza que construyen? ¿Todo esto para que podamos comprar un vestido por 19,99 dólares?  Nuestra cultura estadounidense se permite el lujo de hacerse estas preguntas porque tenemos opciones. Pero la verdadera pregunta es: ¿estamos dispuestos a pagar un salario justo a alguien por construir nuestra ropa y estamos dispuestos a llevarla día tras día como la mayoría del mundo?

O fue pura suerte o mi destino acabar en una zona del centro de México con mujeres indígenas mazahuas espectacularmente vestidas, que aparecían en el mercado y en ocasiones festivas religiosas especiales. Tras varios encuentros de este tipo, decidí averiguar quiénes eran y me dirigí a su pequeño pueblo. Sin saberlo, estaba a punto de conocer la “verdadera ropa lenta”. ¿Estaban a la venta estas prendas bordadas y teñidas a mano? Me dijeron que eran muy difíciles de confeccionar y que probablemente no estaban a la venta, pero que había un proyecto de recuperación para enseñar algunas de las técnicas necesarias para confeccionar estos elaborados y pesados trajes.