¿Cómo se visten los indios piaroas?

¿Cómo se visten los indios piaroas?

Yaruro

De fibra modelada, uno de forma cónica pintado en marrón oscuro y blanco, la cara estilizada con volutas blancas alrededor de los ojos y puntos blancos sobre un fondo marrón oscuro, largas plumas rojas de guacamayo insertadas en una abertura en la parte superior, con sonajero de ratán tejido; el otro modelado como un pecarí estilizado, de forma ovalada plana el hocico modelado como una pequeña cara con ojos incrustados de vidrio, pintado en marrón oscuro y crema, cada uno con largos flecos de rafia

Christie’s cobra una prima de comprador del 20,825% del precio de martillo para los lotes con un valor de hasta 200.000 florines. Si el precio de martillo supera los 200.000 florines neerlandeses, la prima se calcula en un 20,825% de los primeros 200.000 florines neerlandeses más un 11,9% de cualquier cantidad que supere los 200.000 florines neerlandeses. Marfil y especies en peligro de extinción

Se advierte a los posibles compradores que algunos de los bienes ofrecidos pueden estar sujetos a la legislación holandesa relativa a las especies en peligro de extinción y a la conservación del medio ambiente. La exportación de cualquiera de estos lotes puede requerir una licencia especial de la oficina de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas). Varios países prohíben la importación de bienes que contengan materiales de especies en peligro de extinción, como el marfil, el caparazón de tortuga, el cuerno de rinoceronte y el hueso de ballena. Independientemente del porcentaje, los posibles compradores deben familiarizarse con la normativa aduanera pertinente antes de pujar si tienen la intención de importar cualquier propiedad de este tipo a otro país. Aunque Christie’s se complace en ayudar a los compradores con las solicitudes de permisos de exportación e importación, se recuerda a los compradores que son responsables en última instancia de cumplir con la normativa de exportación e importación y Christie’s no puede garantizar el éxito de las solicitudes de licencia. Por favor, póngase en contacto con el departamento de Arte Tribal si tiene más preguntas.

Terra nullius

El recuerdo más fuerte que tengo del pueblo piaroa del territorio amazónico venezolano es el de su humor. Lo lúdico era vital en su vida cotidiana. Eran personas amantes de las payasadas y de los juegos de palabras ingeniosos y escandalosos. Había sus juegos de palabras, su sátira y su ironía, donde se daba especial valor al uso del tropo apto y travieso. Fue a través de la hilaridad que sentí que realmente entendía a mis maestros escolapios. Fue entonces cuando me sentí uno con ellos.

Me detendré en la relación entre este amor por el slapstick, el juego de palabras acertado y su antipatía igualitaria por la jerarquía, las normas y los reglamentos. Para empezar a entender este vínculo entre el amor por la risa y el sentimiento de igualdad social y política de hombres y mujeres, es necesario considerar las absurdas grotescas de la arrogancia del tiempo de la creación, que el chamán Piaroa despliega a través de sus narraciones cantadas del tiempo mítico, mientras realiza sus ceremonias diarias de curación. El énfasis en lo grotesco de estas narraciones de curación está fuertemente relacionado con el profundo conocimiento que tiene el chamán de los peligros que entrañan en la actualidad los monstruosos modos de poder desatados por los dioses cuando crearon el mundo. Es a través de la exploración de estos poderosos, pero muy dudosos, poderes del tiempo de la creación que nosotros (como antropólogos) podemos empezar a entender su conexión con las ricas filosofías sociales de la locura que se adjuntan a las prácticas igualitarias de la gente Piaroa cuando interactúan en la socialidad del “tiempo actual”.

Venezuela indígena

Stanford Zent describe los límites étnicos y las relaciones intergrupales de los Piaroa durante sus períodos históricos precolonial, postcolonial y moderno como generalmente, aunque no siempre, pacíficos. Su ensayo, publicado el año pasado en un volumen editado sobre la movilidad y las migraciones indígenas en la Amazonia, ofrece una historia útil de las relaciones sociales intertribales de los Piaroa.

Tras establecer los antecedentes teóricos de su investigación, se sumerge en un análisis de las relaciones de los Piaroa con otras tribus indias durante el periodo anterior al contacto. Escribe que los Piaroa precoloniales parecen haber tenido mucho contacto con los grupos circundantes. Las pruebas encontradas en los sitios de enterramiento, los ornamentos prehistóricos, el arte rupestre superviviente y otras piezas arqueológicas sugieren que tuvieron amplios contactos intergrupales.

Sus historias orales también sugieren que tuvieron muchos contactos con forasteros, pero, a juzgar por los relatos, parece que fueron interacciones complejas, alternativamente pacíficas y simbióticas, y luego competitivas y hostiles. A veces comerciaban, otras veces hacían incursiones. Mantenían relaciones comerciales estrechas y pacíficas con varios grupos grandes vecinos, como los maipures y los atures. Estas tribus vivían en las llanuras de inundación, mientras que los Piaroa vivían en las cabeceras de los mismos ríos. Las declaraciones de las fuentes de los Piaroa difieren en cuanto a si se casaron con esos grupos externos, algunos indican que lo hicieron y otros que no.

Ayoreo

La antropóloga Joanna Overing también señala que la jerarquía social es mínima, y que sería difícil decir que existe una verdadera forma de dominación masculina, a pesar de que los líderes son tradicionalmente hombres[12]. Como resultado del individualismo en el liderazgo de una comunidad a otra, la falta de una forma central de gobierno y la igualdad entre los sexos, los Piaroa han sido descritos por algunos antropólogos como una sociedad anarquista funcional[12].

Los Piaroa practican muchas formas de agricultura de subsistencia; los que viven en comunidades rurales también pescan, recogen fruta y cazan animales de caza menor. La caza y la recolección no suelen explotarse comercialmente, pero la pesca y la recogida de algunos frutos se utilizan para complementar o generar ingresos. Desde la década de 1980, los piaroa se dedican al cultivo de anón, yuca, cacao, cupuacu, manaca, moriche y otras plantas autóctonas como cultivos agroforestales comerciales. Algunos también se dedican a la cría de ganado, la fabricación de cestas, el ensartado de cuentas y la recolección de lianas (para muebles de ratán). El trabajo asalariado y por horas también es habitual entre los piaroa, que trabajan en todos los sectores de la economía[14].