Costumbres de mesopotamia

Costumbres de mesopotamia

Costumbres de mesopotamia

De qué estaban hechas las casas mesopotámicas

Women’s Writing of Ancient Mesopotamia An Anthology of the Earliest Female Authors Comprar en formato impreso o eBook[Abre en una nueva ventana] Contenido del libro Capítulo 2 – Las mujeres mesopotámicas de la Parte I – Introducción

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Describir a las mujeres como un tema de estudio aparte tiene sus problemas. Las mujeres no son un “tema especial”, sino que forman la mitad de la población. Además, nos enfrentamos al evidente problema del alcance: Mesopotamia cubre un área enorme, a lo largo de un periodo de tres mil años, y hubo una considerable variación en los roles de las mujeres dentro de este marco geográfico y cronológico. Además, las pruebas textuales de Mesopotamia son muy desiguales. Algunas zonas y periodos de tiempo están muy bien documentados, pero también hay enormes lagunas. Sin embargo, podemos empezar a rellenar algunas de estas lagunas con la información del registro arqueológico y las pruebas iconográficas.

Civilización mesopotámica

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La religión mesopotámica se refiere a las creencias y prácticas religiosas de las civilizaciones de la antigua Mesopotamia, en particular Sumer, Acad, Asiria y Babilonia entre aproximadamente 3500 a.C. y 400 d.C., después de lo cual dieron paso en gran medida al cristianismo sirio practicado por los asirios actuales. El desarrollo religioso de Mesopotamia y de la cultura mesopotámica en general, especialmente en el sur, no se vio especialmente influenciado por los movimientos de los distintos pueblos hacia y a través de la zona. Más bien, la religión mesopotámica fue una tradición consistente y coherente que se adaptó a las necesidades internas de sus adeptos a lo largo de milenios de desarrollo[1].

Las primeras corrientes de pensamiento religioso mesopotámico se remontan a mediados del cuarto milenio a.C. y consisten en el culto a las fuerzas de la naturaleza como proveedoras de sustento. En el tercer milenio a.C. los objetos de culto se personificaron y se convirtieron en un amplio elenco de divinidades con funciones particulares. Las últimas etapas del politeísmo mesopotámico, que se desarrollaron en los milenios II y I a.C., introdujeron un mayor énfasis en la religión personal y estructuraron a los dioses en una jerarquía monárquica en la que el dios nacional era el jefe del panteón[1] La religión mesopotámica decayó finalmente con la difusión de las religiones iraníes durante el Imperio aqueménida y con la cristianización de Mesopotamia.

Hammurabi

Arte de MesopotamiaLa estatua de Ebih-Il; circa 2400 a.C.; yeso, esquisto, conchas y lapislázuli; altura: 52,5 cm, anchura: 20,6 cm; descubierta por André Parrot en el templo de Ishtar (Mari, Siria); Louvre

El “arte de Mesopotamia” ha sobrevivido en el registro arqueológico desde las primeras sociedades de cazadores-recolectores (8º milenio a.C.) hasta las culturas de la Edad de Bronce de los imperios sumerio, acadio, babilónico y asirio. Estos imperios fueron sustituidos posteriormente en la Edad de Hierro por los imperios neoasirio y neobabilónico. Ampliamente considerada como la cuna de la civilización, Mesopotamia aportó importantes desarrollos culturales, incluidos los ejemplos más antiguos de escritura.

El arte de Mesopotamia rivalizó con el del antiguo Egipto como el más grandioso, sofisticado y elaborado de Eurasia occidental desde el cuarto milenio a.C. hasta que el imperio persa aqueménida conquistó la región en el siglo VI a.C. El énfasis principal se puso en diversas formas de escultura en piedra y arcilla, muy duraderas; ha sobrevivido poca pintura, pero lo que sí se ha conservado sugiere que, con algunas excepciones,[1] la pintura se utilizaba principalmente para esquemas decorativos geométricos y vegetales, aunque la mayoría de las esculturas también estaban pintadas. Se han conservado numerosos sellos cilíndricos, muchos de los cuales incluyen escenas complejas y detalladas a pesar de su pequeño tamaño.

Nebuchad ii

Por: E.A. Speiser Ver PDFLa historia bíblica propiamente dicha comienza con la llamada a Abraham para que abandone su país natal y se dirija a un destino que se convertirá en la Tierra Prometida. El acontecimiento se registra en Génesis 12. Todo lo que precede, es decir, Génesis 1-11, es en cierto modo extrabíblico y, en más de un sentido, también prehistórico. No es de extrañar, por tanto, que estos capítulos introductorios del Génesis lleven el título colectivo de “Historia Primigenia” en la literatura científica sobre el tema.

Como escenario de la Biblia en su conjunto, la Historia Primigenia resulta ser no sólo preisraelita en cuanto a su temática, sino también en gran parte no israelita en cuanto a su origen. En otras palabras, el contenido de Génesis 1-11 no fue inventado por el escritor o los escritores en cuestión; tampoco estaba arraigado en tradiciones locales más antiguas. En cambio, los detalles básicos resultan provenir en última instancia del exterior, y más concretamente de una única fuente importante, el dominio cultural de Mesopotamia. El propósito de este artículo es repasar muy brevemente algunos de los vínculos que unen la Historia Primigenia del Génesis con las tradiciones culturales de Mesopotamia, y comentar el significado de estas interconexiones.