¿Cuál fue el primer rey de Asturias?

¿Cuál fue el primer rey de Asturias?

Historia de Asturias

Alfonso I de Asturias (693-757) fue el tercer rey de Asturias desde 739 hasta 757, sucediendo a Favila de Asturias y precediendo a Fruela I de Asturias. Fue uno de los líderes más importantes de la Reconquista, conquistando Galicia y León a los moros y llevando sus ejércitos hasta el sur de La Rioja.

Alfonso era hijo del Duque Petro de Asturias de Santillana, y era miembro de la Casa Cristiana Visigoda de Cantabria. Alfonso se casó con Ermesinda, hija de Pelayo de Asturias, que fue el primer rey de Asturias. Alfonso sucedió a su cuñado Favila de Asturias como rey a la muerte de éste, en el año 739, e inició una guerra de por vida contra los moros. En el 740 conquistó Galicia y se apoderó de León en el 754, llegando hasta La Rioja. Los cristianos de las regiones recién conquistadas huyeron en su mayoría hacia el norte, despoblando una nueva zona de amortiguación entre cristianos y musulmanes que se conoció como el “Desierto del Duero”. Los gobernantes de Asturias pasaron a ser conocidos por los musulmanes como los “Beni-Alfons”, que significa “hijos de Alfonso”. Murió en el año 757 y le sucedió Fruela I de Asturias.

Cruz de Asturias

El Reino de Asturias (latín: Asturum Regnum; asturiano: Reinu d’Asturies) fue un reino de la Península Ibérica fundado por el noble visigodo Pelagio. Fue la primera entidad política cristiana establecida tras la conquista omeya de la Hispania visigoda en el año 718 o 722.[2] Ese año, Pelagio derrotó a un ejército omeya en la batalla de Covadonga, en lo que suele considerarse el inicio de la Reconquista.

El reino se originó en el territorio occidental y central de la Cordillera Cantábrica, especialmente en los Picos de Europa y la zona central de Asturias. Los principales acontecimientos políticos y militares de las primeras décadas de existencia del reino tuvieron lugar en esta región. Según las descripciones de Estrabón, Casio Dió y otros geógrafos grecorromanos, varios pueblos de origen celta habitaban las tierras de Asturias a principios de la era cristiana, sobre todo:

Los geógrafos clásicos dan opiniones contradictorias sobre la descripción étnica de los pueblos mencionados. Ptolomeo dice que los astures se extendían por la zona central de la actual Asturias, entre los ríos Navia y Sella, fijando este último río como límite con el territorio cantábrico. Sin embargo, otros geógrafos situaron la frontera entre los Astures y los Cántabros más al este: Julio Honorio afirmaba en su Cosmographia que las fuentes del río Ebro se encontraban en la tierra de los Astures (sub asturibus). En cualquier caso, las fronteras étnicas en la Cordillera Cantábrica no fueron tan importantes después de esa época, ya que las divisiones clánicas que impregnaban las sociedades prerromanas de todos los pueblos del norte de Iberia se desvanecieron bajo una cultura política administrativa similar que les impusieron los romanos.

Visigodos

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Astures

El reinado de Alfonso destacó por su éxito comparativo en la consolidación del reino durante la debilidad de los príncipes omeyas de Córdoba. Luchó y obtuvo numerosas victorias sobre los musulmanes de al-Andalus[2].

Durante el primer año de su reinado, tuvo que enfrentarse a un usurpador, el conde Fruela de Galicia. Se vio obligado a huir a Castilla, pero a los pocos meses Fruela fue asesinado y Alfonso regresó a Oviedo.

Al año siguiente, 867, Alfonso tuvo que atender una sublevación en la parte oriental del reino, en Álava, según la Crónica de Albeda. Según la Crónica de Sampiro, la revuelta fue dirigida por el conde Eylo. Sampiro describe los acontecimientos de la siguiente manera:

Llegó un mensajero de Álava, anunciando que sus corazones se habían hinchado contra el rey: al oírlo, el monarca decidió marchar hacia allí. Impulsados por el temor de su llegada, rápidamente reconocieron sus obligaciones y súplicas, bajaron la cabeza ante él y prometieron que permanecerían fieles a su reino y autoridad, y que harían lo que se les ordenara. De este modo, sometió a su poder a un alavés que yacía ante él, y Eylo, que se presentó como su conde, lo llevó a Oviedo cargado de hierro[3].