¿Cuáles eran las clases sociales en siglo 18?

¿Cuáles eran las clases sociales en siglo 18?

La vida en el siglo XVIII

En el periodo comprendido entre las décadas de 1670 y 1750, cambios radicales transformaron tanto la vida social pública como la vida familiar privada del pueblo británico. El aumento de la alfabetización, combinado con la Restauración, llevó al pueblo británico a una vida cada vez más pública. También había claras distinciones de clase que prevalecían tanto en los ámbitos de la vida doméstica, la vida social exterior y la educación. Los nuevos desarrollos en la recreación, la comercialización y la industrialización también condujeron a una transformación tanto en el entretenimiento como en las ocupaciones disponibles. Además, aparecieron nuevas tendencias de moda. Esta página explora la estructura social de Gran Bretaña, su impacto en la vida, tanto privada como pública, así como los nuevos desarrollos que cambiaron la forma en que la gente pasaba su tiempo libre. Había una clara brecha entre los ricos y los pobres, que se hacía visible en casi todos los aspectos de la vida, pero había ciertos ámbitos en los que la clase no tenía importancia.

La vida familiar de las personas estaba separada por dos distinciones: los roles de los hombres frente a los de las mujeres, y la clase social. En general, los hombres eran el sostén de la familia, ya que proporcionaban los ingresos, mientras que las madres se encargaban del hogar. Este papel se acentuaba a medida que aumentaba la riqueza, ya que con ella había más patrimonio que administrar. El matrimonio también estaba muy ligado a la clase social; las mujeres rara vez se casaban en los escalones sociales más bajos. Además, tenía grandes implicaciones sociales para el legado y la reputación de la familia entre sus compañeros.

Siglo XIX

El plan esencialmente jerárquico de la sociedad inglesa… es el gran hecho siempre presente para la mente de un extranjero: apenas hay un detalle de la vida que no lo delate en algún grado. En realidad, sólo en un país en el que prevalezca una buena dosis de sentimiento democrático, la gente “refinada”, como decimos en América, estará dispuesta a sentarse en pequeñas mesas redondas, en una acera o en un camino de grava, a la puerta de un café. Los mejores son demasiado “gentiles” y los inferiores demasiado viles. Hay que apresurarse a añadir también, en justicia, que la mejor clase. – Henry James, Horas inglesas

l término “clase” es complejo, se utiliza desde finales del siglo XVIII y se emplea de muchas maneras diferentes. En nuestro contexto, las clases son las agrupaciones sociales más o menos diferenciadas que en un periodo histórico determinado, tomadas en su conjunto, constituían la sociedad británica. Las diferentes clases sociales pueden distinguirse (y así lo hicieron las propias clases) por las desigualdades en ámbitos como el poder, la autoridad, la riqueza, las condiciones de trabajo y de vida, los estilos de vida, la duración de la vida, la educación, la religión y la cultura.

Siglo xix inglaterra

En la Francia de finales del siglo XVIII, los diferentes niveles de clases sociales desempeñaban un papel muy importante en la vida cotidiana de los franceses. Es importante entender estas clases para reconocer y comprender los problemas económicos, políticos y sociales que estaban presentes en aquella época. La ciudadanía francesa estaba dividida en tres grupos muy diferentes. Estos grupos eran conocidos como el Primer Estado, el Segundo Estado y el Tercer Estado. El rey no formaba parte de ningún estamento, ya que era una entidad propia, por encima de cualquier otra. El Primer Estado estaba formado esencialmente por el clero y los miembros de la iglesia, y entre todos poseían alrededor del diez por ciento de las tierras francesas. Los miembros del Primer Estado no pagaban ningún impuesto, sin embargo cobraban impuestos sobre la renta. Estas recaudaciones se destinaban a apoyar a la iglesia y los programas en los que participaba

La debilidad de las cosechas perjudicaba a la economía, y las restricciones comerciales medievales dificultaban el comercio con los países vecinos y con los del otro lado del mar. Dicho esto, el mayor problema al que se enfrentaba el gobierno francés era la profunda deuda de Luis XIV y sus guerras. En esta época, la Revolución Americana contra Inglaterra hacía estragos. Inglaterra tenía la fuerza militar más fuerte del mundo, y el joven país americano carecía de milicia y armas para ser una amenaza para la poderosa Inglaterra. Luis XIV decidió financiar el esfuerzo americano, no porque le gustara el nuevo mundo, sino por su odio a Inglaterra. Creía que si los americanos eran capaces de derrotar a los ingleses, Francia podría finalmente reclamar las valiosas colonias inglesas. Aunque tenía motivos para financiar a los estadounidenses, sus contribuciones arruinaron a Francia financieramente y la sumieron en una profunda deuda. Esto dejó prácticamente sin dinero al país para abordar la división de clases y los problemas sociales y económicos que se agitaban en casa. Había que hacer algo para aumentar los ingresos, y el aumento de los impuestos era una solución obvia.

El sistema de clases en Inglaterra del siglo XVIII

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La estructura social de España en el siglo XVIII seguía basándose en la nobleza y el campesinado. Sin embargo, el período también vio el crecimiento de una clase media, centrada en la creciente burocracia asociada al gobierno de los Borbones, y en un limitado desarrollo del comercio y la industria.

En este periodo, en España había un gran número de nobles. Algunos de ellos eran ricos, mientras que otros eran trabajadores pobres. Aunque su número disminuyó durante la segunda mitad del siglo, siguieron siendo numerosos, debido en parte al gran número de hidalgos en el norte de España. En Santander, una encuesta económica conocida como el Catastro de Ensenada mostró que casi todos los residentes registrados eran nobles, a pesar de ser campesinos o trabajar como albañiles, herreros y otros oficios (Lynch, p. 226). En otros lugares, el número de nobles era menor y muchos poseían importantes propiedades y riquezas, distinguiéndose por su riqueza más que por los antiguos conceptos de patrimonio.