¿Cuántas personas viven en los desiertos?

¿Cuántas personas viven en los desiertos?

Datos sobre la desertificación

Cuando la degradación de la tierra se produce en las zonas áridas, se denomina desertificación. Por lo general, se considera que la desertificación es más probable que se produzca en las regiones situadas a medio camino entre las zonas de alta y baja densidad. Un estudio realizado en 2009 por el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias revela la restauración a gran escala de bosques en regiones densamente pobladas de Burkina Faso y Níger mediante actividades de restauración gestionadas por los agricultores a bajo coste.

Las tierras secas desempeñan un papel vital en la regulación del clima local, pero también mundial. El cambio de uso de la tierra libera gases de efecto invernadero a la atmósfera, mientras que la mejora del suelo es esencialmente el proceso inverso. Se trata de absorber el exceso de carbono atmosférico en el suelo. Las tierras secas almacenan aproximadamente el 46% de la cuota mundial de carbono. Sus suelos contienen el 53% del carbono global del suelo y sus plantas el 14% del carbono biótico global. Las prácticas de rehabilitación del suelo, como el acolchado, el compostaje, el abono y los cultivos mixtos y la reforestación, que aumentan las reservas de carbono en el suelo, contribuyen directamente a la captación de carbono del suelo. Estas técnicas también forman parte de la caja de herramientas tecnológicas conocida como gestión sostenible de la tierra (véase más adelante).

Desierto interior

¿Describen estas palabras a todos los desiertos? Es cierto que los desiertos reciben muy pocas precipitaciones (lluvia, nieve, aguanieve y granizo). Sin embargo, no todos son calurosos y, desde luego, no pueden describirse como carentes de vida.

A los desiertos de la Tierra también se les ha llamado tierras vírgenes, lo que significa que no se cultivan y que es difícil vivir en ellas, pero no están deshabitadas. De hecho, más de mil millones de personas viven en los lugares desérticos del mundo y sus alrededores.

En este último artículo del número 24 de Geografía al Día vamos a centrarnos en estos pueblos del desierto. Veremos cómo han interactuado con su entorno y se han adaptado a las duras e implacables condiciones.

La Antártida es el mayor desierto de la Tierra y está cubierto por gruesas capas de hielo y nieve. Es seco porque los fortísimos vientos eliminan el agua del aire y las temperaturas extremadamente frías dan lugar a una elevada presión atmosférica y a cielos azules y despejados.

A pesar del frío glacial y de los vientos huracanados, entre 1.000 y 5.000 personas viven cada año en la Antártida y sus alrededores. Las primeras comunidades se establecieron en islas utilizadas como bases para cazadores de focas y balleneros en el siglo XVIII.

Estadísticas de desertificación

El Suroeste Desértico incluye aquellos condados con centros geográficos que se encuentran dentro de la División de Desiertos Tropicales/Subtropicales del Servicio Forestal del USDA. Esa división se caracteriza por una precipitación anual inferior a 8 pulgadas por año.

En cada década entre 1950 y 2010, la tasa de crecimiento del suroeste del desierto fue al menos dos veces mayor que la de Estados Unidos en su conjunto. Y en tres de esos periodos, la tasa de crecimiento de la región fue al menos el triple que la de Estados Unidos: De 1950 a 1960, de 1970 a 1980 y de 1980 a 1990. De hecho, en cada una de esas décadas, la tasa de crecimiento del Suroeste del Desierto superó el 40%.

Aunque el crecimiento de la región ha disminuido un poco a lo largo de las décadas, todavía fue superior al 20 por ciento de 2000 a 2010. De 2010 a 2016, el crecimiento de la región siguió superando al de Estados Unidos en su conjunto.

Nevada tenía la segunda mayor concentración de sus residentes viviendo en la región: casi tres cuartas partes de la población de ese estado en 2016, más del doble de la proporción en 1950.    En cambio, Reno, situada en el norte de Nevada, fuera del suroeste del desierto, era una ciudad más poblada que Las Vegas en 1950.

Desiertos subtropicales

Un desierto es una zona de paisaje estéril en la que se producen pocas precipitaciones y, en consecuencia, las condiciones de vida son hostiles para la vida vegetal y animal. La falta de vegetación expone la superficie desprotegida del suelo a los procesos de denudación. Aproximadamente un tercio de la superficie terrestre de la Tierra es árida o semiárida. Esto incluye gran parte de las regiones polares, donde se producen pocas precipitaciones, y que a veces se denominan desiertos polares o “desiertos fríos”. Los desiertos pueden clasificarse por la cantidad de precipitaciones que caen, por la temperatura que prevalece, por las causas de la desertificación o por su ubicación geográfica.

Los desiertos se forman por procesos de meteorización, ya que las grandes variaciones de temperatura entre el día y la noche ejercen presión sobre las rocas, que en consecuencia se rompen en pedazos. Aunque rara vez llueve en los desiertos, de vez en cuando caen chaparrones que pueden provocar inundaciones repentinas. La lluvia que cae sobre las rocas calientes puede hacer que se rompan, y los fragmentos y escombros resultantes esparcidos por el suelo del desierto son erosionados aún más por el viento. Éste levanta partículas de arena y polvo, que pueden permanecer en el aire durante largos periodos de tiempo, provocando a veces la formación de tormentas de arena o de polvo. Los granos de arena arrastrados por el viento que golpean cualquier objeto sólido en su camino pueden desgastar la superficie. Las rocas se alisan y el viento ordena la arena en depósitos uniformes. Los granos acaban formando láminas de arena planas o se apilan en dunas onduladas. Otros desiertos son llanuras planas y pedregosas en las que todo el material fino ha sido arrastrado por el viento y la superficie consiste en un mosaico de piedras lisas. Estas zonas se conocen como pavimentos desérticos, y apenas se produce erosión adicional. Otras características del desierto son los afloramientos rocosos, la roca madre expuesta y las arcillas que en su día depositó el agua. Pueden formarse lagos temporales y pueden quedar salinas cuando las aguas se evaporan. Puede haber fuentes subterráneas de agua, en forma de manantiales y filtraciones de acuíferos. Donde se encuentran éstos, pueden producirse oasis.