¿Dónde vivían los selknam en Chile?

¿Dónde vivían los selknam en Chile?

Alacalufe

Expulsados de Tierra del Fuego, los selk’nam viven ahora muy lejos de la Patagonia. Su cultura fue declarada extinta, ya que había desaparecido casi por completo: hoy buscan su verdadera identidad. El fotógrafo brasileño Marcio Pimenta se propuso encontrar rastros de esta etnia; al mismo tiempo, su serie habla de cómo el ser humano se ve a sí mismo al margen de la naturaleza.

Desconfiados, evasivos y taciturnos eran los adjetivos que mejor los describían en nuestras conversaciones online; pero cuando nos conocimos, todo cambió. Al conocer la tierra de sus orígenes, les inspiró confianza. Entre sonrisas abiertas, hablaban sin parar… Para llegar a ellos, me puse en contacto con algunos amigos en Chile y se establecieron conexiones.

Me encanta mi Leica M10. Cuando abandoné las cámaras réflex en 2018, no sabía que el cambio a la M10 cambiaría por completo mi fotografía. Estoy más tranquilo y dedico más tiempo a las personas y a los paisajes; porque es tan bueno disparar con este telémetro, que todo el proceso se convierte en un enorme placer. Refleja el estado de ánimo con el que trabajo actualmente: la sencillez. No me interesan mucho las características tecnológicas; el tema y las personas son lo más importante. La gente también parece sentirse más cómoda e incluso sorprendida cuando saco la cámara de la bolsa para fotografiarla.

Canibalismo Moriori

Los fueguinos son los habitantes indígenas de Tierra del Fuego, en el extremo sur de Sudamérica. En inglés, el término se refería originalmente al pueblo yagán de Tierra del Fuego[cita requerida] En español, el término fueguino puede referirse a cualquier persona del archipiélago.

Los indígenas fueguinos pertenecían a varias tribus diferentes, como los onas (selk’nam), los haush (manek’enk), los yaganes (yámana) y los alacaluf (kawésqar). Todas estas tribus, excepto los selk’nam, vivían exclusivamente en zonas costeras y tienen sus propias lenguas. Los yaganes y los alacaluf viajaban en canoas de corteza de abedul por las islas del archipiélago, mientras que los haush, que vivían en la costa, no lo hacían. Los selk’nam vivían en el interior de la Isla Grande de Tierra del Fuego y vivían principalmente de la caza de guanacos. Los onas eran cazadores-recolectores exclusivamente terrestres que cazaban animales terrestres como guanacos, zorros, tuco-tucos y aves que anidan en las tierras altas, así como peces y mariscos del litoral[1] Los pueblos fueguinos hablaban varias lenguas distintas: la lengua kawésqar y la lengua yagán se consideran lenguas aisladas, mientras que los selk’nams hablaban una lengua chon como los tehuelches del continente.

Kawésqar

La realidad de los pueblos originarios de los canales del sur de Chile y Argentina es una realidad ligada a historias de masacres, despojos de tierras, colonialismo, asimilación, exilios y pandemias de enfermedades del viejo mundo. Estas realidades fueron promovidas por los Estados chileno y argentino desde la última parte del siglo XIX y hasta bien entrado el XX, en el que las políticas permisivas facilitaron el asesinato masivo de los pueblos originarios a cambio de tierras, bienes y privilegios para los colonos.

La Ley Indígena nº 19.253 reconoce parcialmente la existencia de los pueblos originarios dentro de las fronteras de Chile. La ley se limita a señalar como “etnias” a los pueblos aymara, quechua, atacameño (Likan Antai), kolla, diaguita, rapa nui, mapuche, yagán y kawaskhar, y no hace referencia a la existencia de los selk’nam. Por el contrario, en marzo de 2019 se intentó aprobar un proyecto de ley para declararlos “extinguidos”, intentando poner una lápida a un pueblo que sigue vivo a pesar de todos los actos de barbarie del Estado y los colonos.

Haush

Los selk’nam habitaban la Isla Grande de Tierra del Fuego, dividida en Párik, la región de llanuras ventosas al norte del río Grande, y Hérsk, la región montañosa de bosques y lagos al sur del río. La región tiene un clima bastante inhóspito, con veranos cortos y frescos e inviernos largos y húmedos. La vida animal abunda aquí, a pesar de la dureza del entorno: la costa del Pacífico es especialmente rica en mamíferos marinos y mariscos, mientras que en la del Atlántico abundan los guanacos, los zorros y los roedores. En toda la isla hay también una gran variedad de plantas comestibles y una rica variedad de aves.