¿Qué características tiene el pueblo mapuche?

¿Qué características tiene el pueblo mapuche?

Dioses mapuches

ResumenEste trabajo aborda el resurgimiento étnico mapuche en el Chile post-dictadura. A partir de varios ejemplos concretos, muestro que el movimiento social mapuche que se ha desarrollado desde la década de 1990 desafía las bases mismas del orden político e ideológico dominante y contribuye al proceso de repensar la forma de hacer política y construir democracia, territorio y ciudadanía. Al revalidar las antiguas instituciones políticas y reafirmar el valor de los dispositivos “tradicionales” de comunicación, socialización y memorialización, los líderes y organizaciones indígenas impugnan la territorialidad impuesta por el Estado chileno tras su derrota militar a finales del siglo XIX. Mientras que en los años sesenta y setenta los campesinos reclamaban por más tierras, los procesos etnogenéticos en los que están involucrados los pueblos indígenas actuales llevan a la construcción de nuevos territorios, agrupaciones sociales e identidades.

Quisiera extender mi agradecimiento a las personas que leyeron y comentaron este trabajo: Vupenyu Dzingarai (Universidad de Zimbabue), Michael Goldman (Universidad de Illinois, Estados Unidos) y Asunción Merino (CSIC/Universidad de Yale). También tengo una deuda de gratitud con la gente del Programa de Estudios Agrarios de la Universidad de Yale, especialmente con su director James Scott y su coordinadora Kay Mansfield. También me gustaría agradecer a Gilbert Joseph y a Stuart Schwartz la oportunidad de presentar una versión preliminar de este trabajo en el Council on Latin American and Iberian Studies Interdisciplinary Lecture Series de la Universidad de Yale en marzo de 2002. Finalmente, debo más de lo que puedo expresar al personal del Hospital Makewe, a Jaime Ibacache, director técnico de este primer hospital indígena en Chile, y a los miembros de la Asociación Indígena para la Salud Makewe-Pelale: Francisco Chureo, Rosalino Moreno, Francisco Ancavil y Juan Epuleo. Gracias por permitirme ser testigo y participar en esta experiencia alentadora y creativa que pretende construir un nuevo modelo de salud complementario.Las ideas desarrolladas en este trabajo se basan en los datos que recogí durante dos años de trabajo de campo en Chile entre enero de 1998 y marzo de 2000. Este trabajo forma parte de un proyecto más amplio que busca dar cuenta del proceso de reterritorialización y renacimiento cultural del Pueblo Mapuche de Chile y Argentina desde la década de 1980.

Conflicto mapuche

Cuando se habla del rol de la familia en la educación actual, se suele hablar del “apoyo” (secundario en la mayoría de los casos) que los padres brindan a la “escuela” como institución, que fue hecha y oficializada para desarrollar el proceso de aprendizaje – socialización, culturalmente aceptado, que permitiera a las personas desenvolverse en una sociedad, dentro de un marco referencial hecho a priori por ella misma. Este apoyo secundario se centra en las acciones que maneja la escuela, en las que los padres complementan los planes curriculares a través de las tareas u obligaciones que realizan con sus hijos, principalmente en el hogar. Ni la evolución de la sociedad, ni las reformas en el sistema educativo que se han iniciado en la mayoría de los países occidentales han permitido que la participación de los padres en los sistemas educativos formales se convierta en un apoyo efectivo, por lo que nunca pudieron sustituir el papel del Gobierno o de la escuela en este proceso, resignando a los padres a una acción pasiva y receptiva del modelo educativo establecido.

La cultura mapuche

ReferenciasDescargar referenciasAgradecimientosAgradecemos profundamente a los habitantes mapuches de las comunidades de Puel, Raquithué y Lafquenche por su amabilidad al compartir sus conocimientos con nosotros, y por su hospitalidad. Agradecemos a la Universidad Nacional del Comahue y al CONICET (Argentina) por el apoyo a la investigación anterior y a la presente. Agradecemos a los Dres. J. Gómez Otero y M. Pascual y D. Blanco por las sugerencias y asistencia que mejoraron este trabajo.

Esta investigación fue apoyada por una beca de disertación postdoctoral otorgada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) a JA y una beca del Fondo Nacional de Ciencia y Técnica (FONCYT) de Argentina (beca PICT 2012-1073) a AL.

Este estudio se llevó a cabo de acuerdo con las directrices éticas del Código de Ética del ISE (http://ethnobiology.net/code-of-ethics/). Todos los participantes en este estudio, incluidos los entrevistados, proporcionaron sus permisos. Se obtuvo el consentimiento de los participantes antes de realizar este estudio.

Lengua mapuche

Tras el llamamiento de Gabriel Boric a una solución pacífica del conflicto en las regiones del Bío Bío y la Araucanía, las organizaciones mapuches más radicales, junto con algunos analistas y políticos, rechazaron la posibilidad de una negociación. Aunque las políticas de dureza contra la delincuencia son populares, a la larga sólo agravan el problema. La experiencia de otros países sugiere que la paz es posible, incluso en situaciones tan complejas como la de Chile, y que pueden ser necesarias terceras partes que faciliten el proceso de diálogo de forma neutral.

El diálogo como estrategia política para lograr la paz y establecer nuevas relaciones entre el Estado chileno y el pueblo mapuche se ha convertido en un tema de debate tras la elección de Gabriel Boric como presidente. Esta estrategia es central en su programa y recoge las propuestas de muchos que entienden que el conflicto es de naturaleza esencialmente política, dadas sus características históricas y etnoculturales. Estas opiniones sostienen que el conflicto en las regiones del Bío Bío y la Araucanía (llamado Wallmapu por los mapuches) no puede ser abordado exclusivamente a través de una estrategia penal y represiva.