¿Qué costumbres heredamos de los indígenas?

¿Qué costumbres heredamos de los indígenas?

Mapa de sensibilidad del patrimonio cultural aborigen

EL RESURGIMIENTO y la reorganización de la Comunidad Caribeña de Santa Rosa (SRCC) en la ciudad de Arima, Trinidad, plantea ciertas cuestiones polémicas en lo que respecta a la reconciliación y la autodeterminación, entre las que destaca el problema de cómo definir lo “indígena” en Trinidad. En varias disciplinas académicas se encuentran escritores que desde hace tiempo hablan de una total escasez de indigenismo en el Caribe y en Trinidad. Esta presunción llega incluso a afirmar la extinción de los amerindios. Por lo tanto, prácticamente ningún analista se ha planteado hasta qué punto las sociedades amerindias pueden haber contribuido a la creación de la Trinidad posterior a la conquista, o de la sociedad y la cultura caribeñas (Forte 1996). Sin embargo, en la década de 1990, muchas de estas pequeñas comunidades amerindias supervivientes y las organizaciones recién creadas que se identifican con la herencia amerindia se hicieron mucho más visibles y firmes. El SRCC es un ejemplo. Esta pequeñísima organización, formada por no más de 30 personas emparentadas por sangre o matrimonio, proclama una ascendencia caribe y remonta sus orígenes como grupo a la fundación en Arima de la Misión Católica Romana de Santa Rosa a finales del siglo XVIII. La Misión consistía en una aglomeración de restos tribales reubicados allí por el último gobernador español para dar paso a la afluencia de plantadores caribeños franceses y sus esclavos, que transformarían Trinidad en una economía exportadora de azúcar.

Defender la educación de los pueblos indígenas mediante

¿Qué significa conocimiento indígena (CI)? Es una gran pregunta porque “hay aproximadamente 370 millones de indígenas en el mundo, pertenecientes a 5.000 grupos diferentes, en 90 países del mundo. Los indígenas viven en todas las regiones del mundo…”. [1] En este punto, no existe una definición rígida y reconocida por todos; puede significar cosas diferentes para las distintas sociedades y culturas.

El conocimiento local e indígena se refiere a los conocimientos, habilidades y filosofías desarrolladas por sociedades con una larga historia de interacción con su entorno natural. Para los pueblos rurales e indígenas, los conocimientos locales informan la toma de decisiones sobre aspectos fundamentales de la vida cotidiana.

¿Por qué los no indígenas deberían dedicar tiempo a aprender sobre los conocimientos indígenas? Porque la ciencia occidental reconoce cada vez más el valor de los conocimientos locales y colabora con las comunidades para incorporar sus conocimientos en proyectos de investigación relacionados.

Queríamos poner algo de carne en los huesos de la definición de la UNESCO, así que investigamos un poco [3] y hemos desarrollado una compilación que esperamos que abarque los principales principios del conocimiento indígena en Canadá. Entre los principios hay algunas citas, expresiones y proverbios de líderes indígenas.

Patrimonio cultural aborigen

Los pueblos indígenas practican diversas tradiciones espirituales en Ontario,[487] lo que refleja la diversidad de los pueblos indígenas en Ontario y Canadá[488]. Esta sección aborda el deber de dar cabida a las creencias y prácticas espirituales indígenas en las áreas cubiertas por el Código[489].

“Los pueblos indígenas tienen derecho a promover, desarrollar y mantener sus estructuras institucionales y sus costumbres distintivas, espiritualidad, tradiciones, procedimientos, prácticas y, en los casos en que existan, sistemas jurídicos o costumbres, de conformidad con las normas internacionales de derechos humanos.”  – Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas[490].

En esta política, la “espiritualidad indígena” se refiere a las creencias y prácticas espirituales que los pueblos indígenas identifican como “tradicionales” o “consuetudinarias” entre los pueblos indígenas. A veces puede incluir y practicarse en combinación con otras tradiciones religiosas, como el cristianismo[493].

Ejemplo. El quilliq (Inuktitut: ᖁᓪᓕᖅ, IPA: [qulːiq]) es un tipo de lámpara de aceite de baja intensidad hecha de piedra de jabón y una mecha de algodón y musgo ártico alimentada por aceite animal. Tradicionalmente, los inuit la utilizaban principalmente como herramienta de supervivencia para mantener el calor en el hogar, secar la ropa y cocinar. Ahora se utiliza a veces como herramienta de enseñanza ritual y como parte de las ceremonias de apertura y clausura de las reuniones, donde se ha convertido en un símbolo sagrado de la identidad y la cultura tradicional inuit. Para ilustrar la estrecha interconexión entre cultura, identidad, espiritualidad y salud, oímos a un anciano comentar mientras mantenía encendida la llama de bajo nivel: “Me siento bien cuando uso el qulliq”[495].

Ejemplos de costumbres y tradiciones indígenas

Se han realizado estudios antropológicos y sociológicos detallados sobre las costumbres de la herencia patrilineal, en la que sólo pueden heredar los hijos varones. Algunas culturas también emplean la sucesión matrilineal, en la que los bienes sólo pueden pasar por la línea femenina, siendo lo más habitual que vayan a los hijos de la hermana del difunto; pero también, en algunas sociedades, de la madre a sus hijas. Algunas sociedades antiguas y la mayoría de los estados modernos emplean la herencia igualitaria, sin discriminación basada en el género y/o el orden de nacimiento.

Las costumbres de herencia de la tierra varían mucho entre las culturas. El Atlas Etnográfico ofrece los siguientes datos sobre la distribución de la tierra: la primogenitura predomina en 247 sociedades, mientras que la ultimogenitura prevalece en 16. En 19 sociedades la tierra se da exclusiva o predominantemente al que se considera mejor calificado, mientras que la igualdad predomina en 301 sociedades[1]. En cuanto a las reglas de herencia de la tierra, en 340 sociedades heredan los hijos, en 90 otros herederos patrilineales (como los hermanos), en 31 los hijos de las hermanas, en 60 otros herederos matrilineales (como las hijas o los hermanos), y en 98 todos los hijos. En 43 sociedades la tierra se da a todos los hijos, pero las hijas reciben menos. En 472 sociedades, la distribución de la tierra heredada no sigue reglas claras o falta información, mientras que en 436 sociedades no existen reglas de herencia para los bienes inmuebles o faltan datos; esto se debe en parte a que hay muchas sociedades en las que hay poca o ninguna tierra para heredar, como en las sociedades de cazadores-recolectores o de pastores.