¿Qué es lo que recordamos en la Semana Santa?

¿Qué es lo que recordamos en la Semana Santa?

Domingo de Ramos

¿Cómo es posible que Dios odie el pecado y ame a los pecadores? La respuesta se encuentra durante la Semana Santa en la cruz de Jesús. La Biblia está llena de referencias al hecho de que hemos sido liberados de nuestro pecado porque Jesús tomó el castigo que merecíamos. He aquí un par de esos pasajes:

Lo que los cristianos observamos ahora como Semana Santa era conocido por Jesús y sus discípulos como la Pascua, una celebración del rescate de Dios de los israelitas de su esclavitud en Egipto. La sangre sacrificada de los corderos sin mancha había protegido al pueblo de Israel de la plaga de la muerte que arrasaba Egipto. Ahora Jesús, el cordero perfecto y sin pecado de Dios, se dirigía a la cruz, donde daría su vida por ti y por mí.

Jesús entró en Jerusalén el primer día de la semana y fue recibido por una multitud alegre que agitaba ramas de palma y gritaba “Hosanna al hijo de David”. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en las alturas”. (Mateo 21:9). Al parecer, las multitudes creían en ese momento que Jesús era el Mesías y que había venido a salvarlos. Jesús sabía que las multitudes de Jerusalén pronto se volverían contra él. Aun así, continuó su camino hacia la cruz por amor a ti y a mí. El Domingo de Ramos es el comienzo de la Semana Santa, y alabamos y agradecemos a nuestro Salvador por haber cabalgado hasta Jerusalén para realizar su obra salvadora por nosotros.

Semana Santa católica 2022

“Entonces las multitudes que iban delante de él y las que le seguían gritaban ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Hosanna en las alturas”. – Mateo 21:9 CSB

Y con esas palabras… comenzó la Semana Santa. Al comenzar nuestra celebración de la Semana Santa y dirigirnos al Domingo de Resurrección, recordemos los acontecimientos que condujeron a la crucifixión y resurrección de Cristo y reconozcamos su significado. Reflexionemos sobre lo que ocurrió el Domingo de Ramos, el domingo anterior a su crucifixión, cuando Jesús fue recibido en Jerusalén con mantos y ramos puestos a sus pies y la gente alabándolo. Los que gritaban Hosanna, o “sálvanos”, buscaban un guerrero terrenal que los rescatara del duro dominio romano.

Hoy, cuando gritamos Hosanna, reconocemos que Jesús vino para ser nuestro Salvador personal, para salvarnos de la pena de nuestros pecados. Por eso, el Domingo de Ramos, al celebrar la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, elevamos nuestros Hosannas al único que puede salvar verdaderamente nuestras vidas.

El jueves después del Domingo de Ramos (o Jueves Santo), Jesús y sus discípulos se reunieron en el aposento alto para celebrar la Pascua, ahora conocida como “La última cena”. Después de lavar los pies de sus discípulos, Jesús comulgó con ellos. Les pidió que comieran el pan pensando en su cuerpo partido y que bebieran el vino pensando en su sangre (Lucas 22:19-20). Imagínese lo desconcertados que debían estar aquellos hombres hasta que se desarrollaron los acontecimientos del día siguiente.

Semana de la pasión

La Semana Santa está a la cabeza de nuestro calendario, es la semana más santa de todo el año litúrgico. La Semana Santa comienza el Domingo de Ramos y continúa hasta el Domingo de Resurrección. Celebra el Misterio Pascual, la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo, y su resurrección victoriosa, su triunfo sobre el pecado y la muerte y su glorificación por su Padre.

El Domingo de Ramos-Pasión es una fiesta doble, el Domingo de Ramos porque se bendicen las ramas de palma y se llevan en procesión para conmemorar la entrada del Señor en Jerusalén, y el Domingo de Pasión porque se proclama el relato de la Pasión. Es el único domingo en el que se leen dos evangelios distintos. La Pasión es el evangelio dominical más largo del año. La misa tiene dos estados de ánimo sorprendentemente diferentes, el júbilo al principio y el lamento después. La entrada de Jesús en Jerusalén fue exuberante, ya que el pueblo aclamó con júbilo el Hosanna para saludarlo, pero momentos después todo es sombrío, primero con el Siervo Doliente que dio la espalda a los que lo golpeaban (Is 50,6), luego con Jesús que aceptó obedientemente la muerte en una cruz (Flp 2,8), y después con la Pasión y su agonía, flagelación y crucifixión (Mt 26,14-27,66).

Significado de la Semana Santa católica

La Semana Santa es sin duda un momento muy sagrado del año, ya que es ahora cuando conmemoramos y recordamos la última semana de la vida de Jesús en esta tierra. Son los días que preceden a la gran fiesta de la Pascua. El tiempo de sacrificio y abnegación de la Cuaresma está a punto de terminar, pero esta semana que viene es extremadamente importante para todos los cristianos. El mayor foco de atención de la semana es la Pasión (sufrimiento) y la Resurrección de Jesucristo y los acontecimientos que condujeron a ella.

Los documentos históricos nos dicen que ya en el siglo IV la Iglesia celebraba esta “Semana Grande” con un sentimiento de profunda santidad. Comienza con el Domingo de Ramos, que marca la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. El elemento central del servicio propio de este día, al igual que en los primeros tiempos, es la procesión de las palmas. Las palmas se bendicen y se llevan en procesión a la iglesia, donde se hace una entrada con cierta ceremonia, tras la cual se celebra la misa. La otra característica notable y muy antigua del servicio actual del Domingo de Ramos es la lectura del Evangelio de la Pasión por tres lectores.