¿Qué tradiciones tenían los aztecas?

¿Qué tradiciones tenían los aztecas?

Cuándo desaparecieron los aztecas

Las pirámides de Teotihuacán son unas de las más grandes de América. Los antiguos teotihuacanos construyeron la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna en el año 100 de nuestra era, siglos antes de que los aztecas llegaran a Teotihuacán. Estas maravillas siguen en pie con una increíble altura de unos 65 metros y 43 metros respectivamente.

El origen legendario del pueblo azteca lo sitúa en la migración desde una patria llamada Aztlán hasta lo que sería el actual México. Aunque no está claro dónde estaba Aztlán, varios estudiosos creen que los mexicas -como se llamaban a sí mismos los aztecas- emigraron al sur, al centro de México, en el siglo XIII.

Según la leyenda, la fundación de Tenochtitlan por parte de los mexicas fue dirigida por su dios patrón Huitzilopochtli. La leyenda cuenta que Huitzilopochtli les dijo que fundaran su asentamiento en el lugar donde un águila gigante que se comía una serpiente estaba posada en un cactus. Este asentamiento, en la región de Mesoamérica llamada Anáhuac situada en un grupo de cinco lagos conectados, se convirtió en Tenochtitlan. Los arqueólogos datan la fundación de Tenochtitlan en el año 1325 de la era cristiana.

Sacrificio humano azteca

Los aztecas (/ˈæztɛks/) fueron una cultura mesoamericana que floreció en el centro de México en el período posclásico, entre 1300 y 1521. Los pueblos aztecas incluían diferentes grupos étnicos del centro de México, en particular los grupos que hablaban la lengua náhuatl y que dominaron amplias zonas de Mesoamérica entre los siglos XIV y XVI. La cultura azteca estaba organizada en ciudades-estado (altepetl), algunas de las cuales se unieron para formar alianzas, confederaciones políticas o imperios. El imperio azteca fue una confederación de tres ciudades-estado establecida en 1427: Tenochtitlan, ciudad-estado de los mexicas o tenochcas; Texcoco; y Tlacopan, anteriormente parte del imperio tepaneca, cuyo poder dominante era Azcapotzalco. Aunque el término azteca suele restringirse a los mexicas de Tenochtitlan, también se utiliza en sentido amplio para referirse a las entidades políticas o pueblos nahuas del centro de México en la época prehispánica,[1] así como en la época colonial española (1521-1821)[2] Las definiciones de azteca y azteca han sido durante mucho tiempo objeto de debate académico desde que el científico alemán Alexander von Humboldt estableció su uso común a principios del siglo XIX[3].

Comida tradicional azteca

El Imperio Azteca fue una civilización del centro de México que prosperó en la época anterior a la llegada de los exploradores europeos durante la Era de las Exploraciones.    A lo largo de su historia como civilización, el Imperio Azteca se expandió por gran parte del centro de México y otras zonas circundantes, hasta convertirse en el pueblo más dominante y poderoso de la región.    Tenochtitlan, la principal ciudad azteca (o altepetl), era el centro de este vasto imperio.    Un aspecto importante del Imperio Azteca era la cultura que el pueblo azteca expresaba a través de su arte, su vestimenta, su comida, su lengua, sus tradiciones religiosas y su guerra.

El Imperio Azteca es famoso por muchas de sus características, incluyendo el asombroso arte y los objetos artísticos que el pueblo azteca creó.    En su esencia, el arte azteca estaba muy influenciado por las prácticas religiosas y culturales del pueblo azteca.    Dicho esto, la religión y la cultura aztecas se basaban en civilizaciones mesoamericanas anteriores, por lo que el arte azteca compartía muchas similitudes con el resto de Mesoamérica.

Cómo adoraban los aztecas a sus dioses

La cosmología religiosa azteca incluía el plano físico de la tierra, donde vivían los humanos, el inframundo (o tierra de los muertos) y el reino del cielo. Debido a la flexible estructura política imperial, se incorporó un gran panteón de dioses a las tradiciones religiosas culturales más amplias. Los aztecas también rendían culto a deidades que eran fundamentales en culturas mesoamericanas más antiguas, como la olmeca. Algunas de las deidades más centrales a las que los aztecas rendían homenaje eran

La veneración a Huitzilopochtli, la personificación del sol y de la guerra, era fundamental en las prácticas religiosas, sociales y políticas del pueblo mexica. Huitzilopochtli alcanzó esta posición central tras la fundación de Tenochtitlan y la formación de la sociedad de la ciudad-estado mexica en el siglo XIV. Según el mito, Huitzilopochtli ordenó a los caminantes que fundaran una ciudad en el lugar donde vieran un águila devorando una serpiente posada en un nopal frutal. (Se dice que Huitzilopochtli mató a su sobrino, Cópil, y arrojó su corazón al lago. Huitzilopochtli honró a Cópil haciendo crecer un cactus sobre el corazón de Cópil). Esta visión legendaria aparece en el escudo de armas de México.