¿Qué era la cultura chibcha?

¿Qué era la cultura chibcha?

Cultura muisca

Los antiguos pueblos de la actual Colombia vivían a lo largo de las rutas comerciales que conectaban América del Norte y del Sur. Las ideas y los conocimientos técnicos también viajaban a lo largo de estas rutas. El conocimiento de la orfebrería puede haber viajado hacia el norte desde Perú a los pueblos de Colombia, y finalmente a otros pueblos situados más al norte en América Central. La orfebrería de Colombia se clasifica tradicionalmente por zonas arqueológicas, o regiones, cada una con asociaciones estilísticas. Los muiscas, también llamados a veces chibchas, vivían en el altiplano central al sureste de Bogotá, cerca de la actual capital de Colombia, Santa Fe de Bogotá.

Guecha

BOGOTÁ, 30 nov 2007 (IPS) – El uso de la hoja de coca sagrada, el respeto por el agua y la naturaleza y otras prácticas de la cultura precolombina chibcha o muisca sobreviven en Colombia a pesar de cinco siglos de ataques. La cultura estaba tan desarrollada como las de los pueblos inca, maya y azteca, más conocidos, según los estudiosos.

“Sin embargo, la cultura chibcha no ha desaparecido. Hemos empezado a demostrar que no éramos nosotros los ignorantes”, comentó a IPS el físico y biólogo indígena Alfonso Fonseca, jefe del cabildo chibcha de Cota, a media hora al norte de Bogotá por carretera.

Al igual que los mayas y los aztecas de México, los incas de Perú y los aymaras de Bolivia, los muiscas en la época del descubrimiento se habían desarrollado más allá de la civilización primitiva, y eran gobernados por caciques, señala el libro “Culturas indígenas colombianas”, de Rafael Martín y José Puentes.

Esa lengua se extendió y se dividió en diversas variantes en Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y algunas regiones de Colombia, Venezuela y Ecuador, según el libro “Precolombia: Introducción al estudio del indígena colombiano” de Teresa Arango.

El pueblo de Muisca

En las tierras altas y valles de la cordillera oriental colombiana, nació una civilización llamada Muisca o Chibchas, también conocidos como los fundadores de la leyenda de El Dorado. A continuación, te invitamos a conocer un poco más sobre la cultura muisca, sus costumbres, religión, ubicación y más.

La cultura Muisca o Chibcha es una población nativa que vivió en el altiplano cundiboyacense y el territorio del sur de Santander (en la actual región de Colombia), entre el siglo VI antes de nuestra era. Sin embargo, durante el año 1600 la conquista española llegó a dominar este pueblo; en la actualidad, sus descendientes inmediatos residen en pueblos del distrito de Bogotá como Suba y Bosa, y en otros vecinos como Cota, Chía y Sesquilé.

La palabra muyska representa “pueblo” o “gente” en la lengua muisca. La cultura muisca está vinculada a una población de la cultura chibcha, que estableció la mancomunidad muisca. Los muiscas forjaron monedas de oro utilizando la técnica de la tumbaga, que consiste en aplicar una mayor proporción de cobre a la aleación de oro.

Tatuajes de la tribu chibcha

El Museo Británico conserva más de 200 objetos clasificados como muiscas o chibchas. La gran mayoría de ellos ha permanecido almacenada desde su adquisición en la colección del museo. Los descendientes directos de los muiscas nunca han visitado el museo ni han solicitado el acceso a estos objetos.

El pueblo muisca ha habitado el centro de Colombia desde antes del periodo colonial. Comparten raíces lingüísticas y culturales con otros grupos de la zona istmo-colombiana, la mayoría de los cuales se encuentran al norte del territorio muisca. Debido a su ubicación estratégica, estos grupos fueron rápidamente subyugados por los colonizadores españoles en la década de 1530 y los pocos supervivientes fueron reubicados en pequeñas zonas reservadas para la población indígena, situadas en los alrededores de la ciudad de Bogotá, capital del virreinato.

Debido al concepto de mestizaje cultural que se impuso desde la independencia de Colombia en 1819 como medio para facilitar la formación del Estado-nación, los grupos muiscas fueron incorporados a la categoría étnica mestiza. En consecuencia, su indigenismo fue hasta hace poco tiempo ocultado y olvidado por el Estado, mientras que los actuales descendientes de los muiscas aceptaron su mestizaje cultural para no sufrir el rechazo y el maltrato por parte del resto de la población.