¿Cómo eran las bodas hebreas?

¿Cómo eran las bodas hebreas?

Tradiciones de las bodas judías en tiempos de la Biblia

Aunque las ceremonias de boda varían, las características comunes de una boda judía incluyen una ketubah (contrato matrimonial) que es firmada por dos testigos, una jupá o huppah (dosel nupcial), un anillo propiedad del novio que se entrega a la novia bajo el dosel, y la rotura de una copa.

Técnicamente, el proceso de la boda judía tiene dos etapas distintas[1] La primera, kiddushin (que en hebreo significa “esponsales”; santificación o dedicación, también llamada erusin) y nissuin (matrimonio), es cuando la pareja comienza su vida en común. Esta etapa prohíbe a la mujer a todos los demás hombres, requiriendo un get (divorcio religioso) para disolverla, mientras que la segunda etapa permite a la pareja entre sí. La ceremonia que realiza el nissuin también se conoce como jupá[2].

En la actualidad, el erusin/kiddushin tiene lugar cuando el novio entrega a la novia un anillo u otro objeto de valor con la intención de crear un matrimonio. Hay diferentes opiniones sobre qué parte de la ceremonia constituye el nissuin/jupá, como estar bajo el dosel y estar juntos a solas en una habitación (yichud)[2] El erusin/kiddushin ha pasado de ser un periodo en el que el hombre debía prepararse económicamente para casarse con su esposa a convertirse en la primera mitad de la ceremonia nupcial. Aunque históricamente estos dos eventos podían tener lugar con un año de diferencia,[3] ahora se suelen combinar en una sola ceremonia[2].

Tradiciones de la noche de bodas judía

En el judaísmo, el anillo de bodas desempeña un papel importante en la ceremonia nupcial judía, pero una vez concluida la boda, muchos hombres no llevan anillo de bodas y para algunas mujeres judías, el anillo termina en la mano derecha.

En teoría, las relaciones sexuales son un hecho después de la ceremonia matrimonial, y el contrato adopta la forma de la ketubah que se firma en la boda. La idea de “adquirir” a una mujer con dinero nos suena extraña en la época moderna, pero la realidad de la situación es que el hombre no está comprando a la esposa, le está proporcionando algo de valor monetario, y ella lo está aceptando al aceptar el objeto con valor monetario. De hecho, dado que una mujer no puede casarse sin su consentimiento, su aceptación del anillo es también una forma de consentimiento de la mujer a la boda (al igual que lo haría con las relaciones sexuales).

Lo cierto es que el objeto puede ser del menor valor posible, e históricamente ha sido cualquier cosa, desde un libro de oraciones hasta una pieza de fruta, una escritura de propiedad o una moneda especial para la boda. Aunque las fechas varían -entre el siglo VIII y el X-, el anillo se convirtió en el artículo normativo de valor monetario que se entregaba a la novia.

Cómo eran las bodas en tiempos de Jesús

¿Va a asistir a su primera boda judía? Ya sea reformista o estrictamente ortodoxa, hay algunas tradiciones de las bodas judías que sin duda verá. Algunas pueden sonar familiares, pero saber qué esperar (y estar versado en el significado detrás de lo que estás viendo) te hará estar aún más preparado para celebrar.

“Una ceremonia de boda judía es un poco fluida, pero hay un esquema básico”, dice el rabino Stacy Bergman. “La ceremonia también se puede personalizar haciendo que el oficiante hable realmente a la pareja y cuente su historia”.

Aufruf es un término yiddish que significa “llamar”. Antes de la ceremonia nupcial, los novios son llamados a la Torá para una bendición llamada aliá. Después de la aliyah, el rabino ofrece una bendición llamada misheberach, y en ese momento es habitual que los miembros de la congregación lancen caramelos a la pareja para desearles una dulce vida en común.

El día de la boda se considera un día de perdón, y como tal, algunas parejas deciden ayunar el día de su boda, al igual que lo harían en Yom Kippur (el Día del Perdón). El ayuno de la pareja durará hasta su primera comida juntos después de la ceremonia nupcial.

Boda judía

En los tiempos bíblicos, la gente se casaba en la primera juventud, y los matrimonios solían contraerse dentro del estrecho círculo del clan y la familia. No era deseable casarse con una mujer de un clan extranjero, para que no introdujera creencias y prácticas extrañas.Negociación del matrimonioPor regla general, los padres arreglaban el matrimonio. Se consultaba a la muchacha, pero el “llamar a la damisela y preguntarle en su boca” una vez concluidas todas las negociaciones era una mera formalidad.En aquella época un padre se preocupaba más por el matrimonio de sus hijos que por el de sus hijas. El matrimonio de una hija no suponía ningún gasto. El padre recibía una dote por su hija, mientras que tenía que dar una dote al futuro suegro de su hijo cuando lo casaba.El precio pagado por el padre del novio al padre de la novia se llamaba mohar. (El término sigue incluyéndose en el texto de la ketubah tradicional, o contrato de boda judío). En el Génesis (Parashat Vayishlah), Shekhem [el pretendiente de Dinah] dijo al padre de Dinah y a sus hermanos: “Dejadme encontrar el favor de vuestros ojos, y lo que me digáis os lo daré. Pedidme nunca tanto mohar y mattan, y os daré según me digáis; pero dadme a la doncella por esposa.”