¿Cómo se manifiesta el costumbrismo en Colombia?

¿Cómo se manifiesta el costumbrismo en Colombia?

Costumbrismo en español

Mey-Yen Moriuchi es profesora de historia del arte en la Universidad de St. Joseph y en la Tyler School of Art. Se licenció en Historia del Arte y Relaciones Internacionales en la Universidad de Pensilvania y obtuvo un máster y un doctorado en Historia del Arte en el Bryn Mawr College. Este artículo se basa en su tesis doctoral, “Nociones de universalidad y diferencia: Nineteenth-Century Mexican Costumbrismo”, que analiza el movimiento costumbrista, su papel en la construcción de tipos raciales y sociales, y su contribución y contestación a las nociones de identidad mexicana. Ha recibido la beca Whiting en Humanidades y ha presentado su investigación sobre la pintura mexicana de los siglos XVIII a XX en varias instituciones, como la National Gallery of Art y el Philadelphia Museum of Art. Sus publicaciones más recientes han aparecido en el catálogo de la exposición The Female Gaze: Women Artists Making Their World (PAFA, 2012) y Shift: Graduate Journal of Visual and Material Culture (octubre de 2012).

El costumbrismo, que se manifestó tanto en España como en América Latina, fue un movimiento de las artes visuales y literarias de finales del siglo XVIII y principios del XIX que buscaba plasmar las costumbres, los trajes y las tradiciones de la gente y la vida cotidiana. En México, los artistas y escritores costumbristas se preocuparon por plasmar y describir el entorno cotidiano y la diversa población que habitaba el país durante el periodo post-independencia[2].

Impresionismo

Bogotá, 27 dic (Prensa Latina) Miles de personas bailaron al ritmo de la emblemática banda cubana Los Van Van hasta la madrugada del lunes en el Gran Festival de la Timba, en el marco de la Feria de Cali.

Con canciones conocidas y otras más recientes, los caleños no sólo bailaron al ritmo de la peculiar sonoridad de “El tren de Cuba”, como se conoce a la banda fundada por Juan Formell, sino que cantaron cada uno de sus temas como suele ocurrir con la música cubana en esta ciudad.

Los asistentes al gran concierto disfrutaron también de las improvisaciones de sus cantantes, que recurren al uso de la picaresca, la ironía y el costumbrismo, y se dejan llevar por los coros, las palmas y los pasos.

El concierto tuvo lugar en el contexto de la Verbena Salsera del Oriente, durante el segundo día de la Feria de Cali y fue transmitido en vivo por el canal local Telepacífico.

El cartel del Gran Festival de Timba incluía también a Real Black, Son 21, La 16 Orquesta, Mauro Castillo, así como a los cantantes cubanos Pedrito Calvo y Mayito Rivera, que también dejaron su huella en Los Van Van.

Novela costumbrista

El costumbrismo literario es un género menor de la literatura española más popular en el siglo XIX. Es la contrapartida literaria del movimiento artístico conocido como costumbrismo, que representaba las costumbres sociales a menudo sin análisis ni crítica. Su estilo es similar al realismo literario[1] En su forma más popular y menos intelectual, describe los aspectos comunes y corrientes de la vida cotidiana. Aparece en prosa y casi nunca en verso, y alcanzó su apogeo con la novela costumbrista y en el género menor llamado cuadro de costumbres en el periodismo. En el teatro se manifestó en la comedia costumbrista y el sainete,[notas 1] una continuación del entremés anterior[notas 2][2].

En Inglaterra, Richard Steele (1672-1729), que publicó The Tatler, y Joseph Addison (1672-1719), cofundador de la revista The Spectator, fueron escritores costumbristas y ambos han sido considerados los inventores de lo que ellos mismos llamaron Ensayo o Boceto costumbrista. Aunque las obras costumbristas están pensadas como entretenimiento popular, a menudo puede haber un trasfondo de crítica o sátira bajo la superficie.

Arte costumbrista

¿Qué ocurre cuando los relatos sobre la identidad nacional impulsados por las élites difieren drásticamente de las realidades vividas por la gente? Durante el siglo XIX en toda América Latina, cuando las fronteras nacionales empezaban a ser coherentes, las altas esferas de la sociedad construyeron relatos sobre sus naciones que a menudo diferían enormemente de las experiencias vividas.

Entre 1850 y 1859, la Comisión Corográfica recorrió el territorio de la actual Colombia en un intento de cartografiar la tierra y la gente que la habitaba, utilizando la corografía, o representación detallada de una región determinada. Patrocinada por el gobierno de la Nueva Granada (antiguo nombre de Colombia), la comisión elaboró una gran cantidad de mapas, textos e ilustraciones, así como diarios de viaje, con el fin de construir la imagen de una nación unificada. El mandato inicial de la comisión llevaba implícito el supuesto de que justificaría el orden administrativo existente haciendo que éste pareciera natural.

Sin embargo, la cultura visual que produjo mostró una nación que distaba mucho de estar cohesionada, con individualidad y diversidad regional.    En lugar de retratar una nación unificada, la comisión presentó el país como fragmentado en regiones diferentes, y a menudo opuestas, habitadas por razas racial y culturalmente distintas, que reforzaban los supuestos de la superioridad andina y del mestizaje blanco. En este nuevo libro, Nancy Appelbaum amplía nuestra comprensión de esta paradoja central, demostrando que los materiales de la comisión revelan algunas de las formas en que las élites colombianas lidiaron con los desafíos planteados por las variadas topografías y los diversos habitantes.