¿Cómo es la vida en el continente africano?

¿Cómo es la vida en el continente africano?

La vida en África hoy

África tiene un gran potencial, un potencial que va mucho más allá de la abundancia de recursos naturales, la diversidad cultural, el espíritu empresarial y la fuerza innovadora. En 2035, África tendrá la mayor fuerza de trabajo potencial del mundo.

El Plan Marshall con África se centra en el reto más importante al que se enfrenta el continente africano: la necesidad de crear 20 millones de nuevos empleos cada año. A largo plazo, es el sector privado -y no la financiación del desarrollo proporcionada por los gobiernos- el que genera puestos de trabajo sobre el terreno. Por eso la financiación del desarrollo se utiliza, entre otras cosas, para mejorar el entorno general de la inversión privada sostenible. Esto ayuda a generar más puestos de trabajo e ingresos para la población joven de África, y a apoyar un desarrollo económico que sea a la vez autosuficiente y sostenible, lo que requiere paz y seguridad, y esfuerzos por parte de nuestros socios para mejorar el entorno de la inversión en sus propios países. El Plan Marshall se basa, por tanto, en tres pilares que tienen sus fundamentos en nuestra cooperación hasta la fecha:

Historia de África

Si bien los relatos de las últimas décadas han pintado una amplia gama de visiones de África -como un niño necesitado de desarrollo, una potencia económica en ascenso, una amenaza inminente, un polvorín de terrorismo, pobreza, migración forzada y enfermedades- la verdad es, como siempre, más matizada. Una cosa es cierta: la transformación que ha experimentado África en las últimas décadas ha sido notable. África está forjando su propio destino y debería denominarse la “oportunidad africana” en lugar de la “amenaza africana”.

Al reconocer a África como una oportunidad, en lugar de una amenaza, los gobiernos, los ciudadanos y las organizaciones del continente y de todo el mundo estarán mejor posicionados para afrontar los retos e impulsar aún más las tendencias positivas.

Desde principios de 2015, África ha experimentado más de 27 cambios de liderazgo, lo que pone de manifiesto el impulso de todo el continente hacia una mayor responsabilidad y democracia. Países como Mauricio, Botsuana, Cabo Verde, Namibia y Ghana ocupan un lugar relativamente alto como países políticamente estables y democráticos. Estos países, así como otras democracias en ascenso en toda África, sirven de estímulo a los socios internacionales de que se puede lograr la estabilidad en todo el continente.

Datos sobre África

África Occidental ha tenido un impresionante crecimiento económico en las dos últimas décadas. En muchas partes de la región, esto ha ido acompañado de una importante reducción de la pobreza. Sin embargo, en la mayoría de los países, los beneficios de este crecimiento económico sin precedentes fueron a parar a unos pocos, aumentando la brecha entre los más ricos y los más pobres.

Hoy, la desigualdad ha alcanzado niveles extremos en la región. Mientras un grupo pequeño pero creciente se hace fantásticamente rico, a una mayoría de ciudadanos de África Occidental se le niegan los elementos más esenciales de una vida digna como el acceso a una educación de calidad, a la sanidad y a empleos decentes.

En 2019, revelamos que el 1% más rico de los africanos occidentales poseía más que todos los demás en la región juntos. Sin embargo, los gobiernos de África Occidental fueron los menos comprometidos con la reducción de la desigualdad que todas las demás regiones del continente africano.

Nigeria pierde 2.900 millones de dólares al año por los incentivos fiscales a las empresas, mientras que su presupuesto sanitario es el tercero más bajo del mundo (3,6% del presupuesto total). El 40% de la población no tiene acceso a los servicios sanitarios.

National geographic africa

A pesar del alentador desarrollo económico del que han disfrutado muchos países africanos durante la última década, muchos de ellos siguen caracterizándose por la pobreza y la desigualdad generalizadas. Los resultados en materia de salud y educación se encuentran entre los más bajos del mundo y la población del continente no tiene suficiente acceso a los servicios sanitarios y al agua potable.

La debilidad de las instituciones dificulta, sobre todo en las economías frágiles, hacer frente a calamidades como la reciente Ebolacrisis o la grave sequía que está afectando a varios países en 2016. El desempleo y el subempleo de jóvenes y mujeres ponen en peligro la cohesión social y el desarrollo inclusivo. Todo ello, unido a los efectos mixtos del acceso limitado a la educación de calidad, la sanidad, la nutrición, la tecnología y la innovación, son impedimentos para acelerar el crecimiento de África y su entrada en ámbitos de producción y competitividad de mayor valor añadido. Si no se abordan estos problemas, se podría privar a toda una generación de africanos de las oportunidades de desarrollar su potencial, salir de la pobreza y apoyar la trayectoria del continente hacia el crecimiento inclusivo y la transformación económica.