¿Dónde vivían los chibchas?

¿Dónde vivían los chibchas?

Muisca de oro

La lengua muisca está oficialmente extinguida. La lengua, que forma parte de la familia lingüística chibcha, era hablada por el pueblo muisca, que vivía en los alrededores del altiplano central de Colombia, incluida la zona que rodea a la actual Bogotá. Gran parte de la historia de la lengua se encuentra en textos y documentos de los siglos XVI y XVII, rescatados de archivos donde permanecían inactivos. El camino de la lengua hacia la extinción se cimentó con la sentencia del rey Carlos III de España, que prohibió su uso como forma de controlar aún más a la población indígena. La ley se mantuvo hasta la aprobación de la Constitución colombiana de 1991.

Aunque la lengua no se utiliza de forma activa, sigue viva en algunas de las palabras cotidianas utilizadas por los colombianos, que fueron tomadas de la lengua muisca. Estas palabras, que suelen utilizarse para describir animales, plantas y frutas locales, se denominan “muisquismos” y suelen ser utilizadas en Bogotá y sus alrededores por residentes que desconocen su origen.

La importancia histórica de esta lengua extinta despertó el interés de un grupo de estudiantes de lingüística y antropología de varias universidades de Colombia, que ha estado trabajando para recuperar lentamente la lengua. Aprovechando las herramientas digitales, las aplicaciones y las redes sociales, el proyecto llamado “Muysccubun” ha estado trabajando para documentar y compartir la lengua en Internet. Sus actividades incluyen la transcripción de materiales de fuentes primarias en muisca y su subida a una wiki. Han creado un diccionario español-muisca en línea, también disponible como aplicación gratuita para Android.

Muisca kolumbien

BOGOTÁ, 30 nov 2007 (IPS) – El uso de la hoja de coca sagrada, el respeto por el agua y la naturaleza y otras prácticas de la cultura precolombina chibcha o muisca sobreviven en Colombia a pesar de cinco siglos de ataques. La cultura estaba tan desarrollada como las de los pueblos inca, maya y azteca, más conocidos, según los estudiosos.

“Sin embargo, la cultura chibcha no ha desaparecido. Hemos empezado a demostrar que no éramos nosotros los ignorantes”, comentó a IPS el físico y biólogo indígena Alfonso Fonseca, jefe del cabildo chibcha de Cota, a media hora al norte de Bogotá por carretera.

Al igual que los mayas y los aztecas de México, los incas de Perú y los aymaras de Bolivia, los muiscas en la época del descubrimiento se habían desarrollado más allá de la civilización primitiva, y eran gobernados por caciques, señala el libro “Culturas indígenas colombianas”, de Rafael Martín y José Puentes.

Esa lengua se extendió y se dividió en diversas variantes en Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y algunas regiones de Colombia, Venezuela y Ecuador, según el libro “Precolombia: Introducción al estudio del indígena colombiano” de Teresa Arango.

Muisca

Los muiscas (también llamados chibchas) son un pueblo y una cultura indígena del Altiplano Cundiboyacense, Colombia, que formaban la Confederación Muisca antes de la conquista española. Este pueblo hablaba el muysccubun, una lengua de la familia lingüística chibcha, también llamada muysca y mosca[2]. Fueron encontrados por los conquistadores ordenados por el Imperio español en 1537 en la época de la conquista. Los subgrupos de los muiscas se identificaban principalmente por sus lealtades a tres grandes gobernantes: el hoa, centrado en Hunza, que gobernaba un territorio que abarcaba aproximadamente el sur y el noreste de Boyacá y el sur de Santander; el psihipqua, centrado en Muyquytá y que abarcaba la mayor parte de Cundinamarca y los Llanos occidentales; y el iraca, gobernante religioso de Suamox y el noreste de Boyacá y el suroeste de Santander.

El territorio de los muiscas abarcaba un área de unos 25.000 km2 desde el norte de Boyacá hasta el Páramo de Sumapaz y desde las cumbres hasta la porción occidental de las cordilleras orientales. Su territorio limitaba con las tierras de los Panche en el oeste, los Muzo en el noroeste, los Guane en el norte, los Lache en el noreste, los Achagua en el este y los Sutagao en el sur.

Guecha

ResumenLa prehistoria genética de las poblaciones humanas de América Central está en gran medida inexplorada, lo que deja un importante vacío en nuestro conocimiento de la expansión global de los seres humanos. Presentamos datos de ADN antiguo de todo el genoma para un transecto de veinte individuos de dos refugios rocosos de Belice que datan de entre 9.600-3.700 años calibrados antes del presente (cal. BP). Los individuos más antiguos (9.600-7.300 cal. BP) descienden de un linaje nativo americano del Holoceno temprano con un parentesco sólo lejano con los mesoamericanos actuales, incluidas las poblaciones de habla maya. Después de ~5.600 cal. BP, una dispersión humana previamente desconocida desde el sur tuvo un gran impacto demográfico en la región, contribuyendo con más del 50% de la ascendencia de todos los individuos posteriores. Esta nueva ascendencia procede de una fuente relacionada con los actuales hablantes de chibchan que viven desde Costa Rica hasta Colombia. Su llegada se corresponde con las primeras evidencias claras de la tala de bosques y la horticultura del maíz en lo que posteriormente se convirtió en la región maya.

Nat Commun 13, 1530 (2022). https://doi.org/10.1038/s41467-022-29158-yDownload citationShare this articleAnyone you share the following link with will be able to read this content:Get shareable linkSorry, a shareable link is not currently available for this article.Copy to clipboard