¿Cómo era la religión de los aztecas?

¿Cómo era la religión de los aztecas?

Nombre de la religión maya

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La religión era una parte crucial de todos los aspectos de la vida de los pueblos aztecas, con imágenes de los dioses que aparecían en los objetos cotidianos, así como en los artículos utilizados específicamente para los rituales religiosos.  La fe azteca compartía muchos aspectos con otras religiones mesoamericanas, como la de los mayas, en particular el rito del sacrificio humano. En las grandes ciudades del imperio azteca, los magníficos templos, palacios, plazas y estatuas encarnaban la infalible devoción de la civilización a los numerosos dioses aztecas. Lee los siguientes recursos para saber más sobre la religión y el sistema de creencias del pueblo azteca.

Los aztecas gobernaron un poderoso imperio en gran parte del centro de México en los siglos anteriores a la llegada de los conquistadores españoles durante la Era de la Exploración europea.    Un aspecto importante del Imperio Azteca y de su historia fueron sus creencias y prácticas religiosas.    En general, los aztecas compartían muchas de sus principales creencias y prácticas religiosas con otras sociedades de la región.    Por ejemplo, algunos dioses y prácticas religiosas eran comunes en las diferentes sociedades mesoamericanas, incluyendo:  Tolteca y Teotihuacana.    Por ello, cuando se aprende sobre la religión azteca es importante entender que gran parte de ella también se aplica a otras civilizaciones a lo largo de la historia de la región. Este artículo describe algunas de las creencias y prácticas religiosas de la región.

Cómo adoraban los aztecas a sus dioses

Algunos de sus dioses controlaban la naturaleza. Los aztecas creían que diferentes dioses velaban por sus semillas, plantas y cosechas. Varios dioses se encargaban de la lluvia, el agua y el viento. Estos dioses trabajaban juntos (la mayor parte del tiempo) con el dios que realmente producía los alimentos, el dios Chicomicoatl.

Los aztecas creían que los dioses necesitaban descansar, al igual que las personas. Había dos dioses de la guerra: uno para las guerras diurnas y otro para las nocturnas. Así, un dios podía dormir mientras el otro vigilaba a los guerreros aztecas. Los guerreros aztecas estaban preparados para luchar en cualquier momento porque creían que uno u otro de sus dioses de la guerra estaría a su lado.

Los aztecas creían que sus dioses tenían familia. Algunos dioses estaban emparentados entre sí por sangre o por matrimonio. Por ejemplo, Quetzalcoatl era el dios de la civilización. Era un dios muy importante, pero no tanto como su hermano, Tezcatlipoca, que era uno de los dos dioses aztecas de la guerra. El otro dios de la guerra se llamaba Huitzilopochtli.

Dioses aztecas

Para entender por qué el sacrificio humano y la guerra eran partes tan predominantes de la cultura azteca, es necesario analizar su religión. Los aztecas creían que había muchos dioses en el universo y que en su batalla por el dominio de todo, ya habían destruido el universo cuatro veces (Burhenn 3). En el quinto ciclo del conflicto entre los dioses, que era el mismo período de tiempo que el de los aztecas, los dioses decidieron que algo tenía que cambiar. Los dioses aztecas acordaron crear tanto la humanidad como el sol, que sustentaría la vida orgánica, mediante la entrega de su propia sangre (Pennock 286). Sin embargo, los aztecas tenían la profecía de que la quinta edad también terminaría con la destrucción del universo. La única manera de evitar ese destino era liberando suficiente sangre humana (y la poderosa energía vital que se creía que había en su interior) para sustituir la sangre de los dioses aztecas que sacrificaron originalmente para crear la humanidad (Burhenn 3). Debido a la “deuda de sangre” entre los aztecas y sus deidades, la cultura azteca veía el sacrificio humano como una forma de salvar el mundo. La única manera de obtener suficiente gente para sacrificar era conquistando la región y capturando a su gente. Por lo tanto, el sacrificio humano y la guerra no sólo eran aceptados en la sociedad azteca, sino que se esperaban.

Cuál era la religión de los aztecas

La excavación del centro espiritual azteca, el Templo Mayor, por parte del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma proporcionó información que de otro modo sería desconocida sobre la religión y la sociedad del imperio mesoamericano posclásico.

El destacado arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma pronunciará el 10 de abril la primera conferencia en el campus de la serie que lleva su nombre y honra sus contribuciones a la arqueología.  El título es “Eduardo Matos Moctezuma se descubre a sí mismo: Excavaciones del Gran Templo Azteca”, y la charla pública tendrá lugar a las 18:00 horas en el Aula de Geología, en la calle Oxford 24.

A continuación se presenta una entrevista con Matos Moctezuma, publicada por primera vez en la Gaceta el año pasado, en la que hablaba de los aztecas y de su trabajo de descubrimiento. La entrevista está traducida del español original.

MATOS MOCTEZUMA: Creían que venían de un lugar llamado Aztlán, de ahí el nombre de aztecas. Algunos expertos creen que Aztlán es un mito porque aún no ha sido descubierto. Según el mito, salieron de Aztlán guiados por uno de sus dioses hasta llegar al lago de Texcoco, en la actual Ciudad de México, donde fundaron Tenochtitlan, la capital del imperio azteca, en el año 1325.